Los referentes que utilizo para esta obra se basan en grafitis y rayados que suelo ver reiteradamente en mis recorridos cotidianos por la ciudad de Santiago. Los muros fotografiados que sirven de modelos a las obras se encuentran principalmente en Av. Departamental (San Joaquín) y Gran Avenida (La Cisterna), así como también en calles aledañas. Reinterpreto los registros de estos muros rayados mediante diversos filtros digitales, sintetizándolos y transformándolos a modelos “pixelados”, que posteriormente trasladomaterialmente a pequeñas teselas – o módulos cuadrados – fabricados manualmente a partir de ceras sintéticas y naturales pigmentadas con pintura al óleo. El material utilizado, la cera y su forma modular, remedan lúdicamente a los mosaicos hechos de piedras o de pequeñas baldosas de cerámica. Esta alusión a la tradición decorativa histórica se contrapone con los motivos representados en la obra, asociados comúnmente a lo residual y la contaminación visual urbana.